lunes, 27 de junio de 2011

¿Que es la Fotografía Publicitaria?


En la fotografía publicitaria, se utiliza una amplia gama de técnicas especiales con el fin de que las imágenes sean atractivas para el consumidor, y así ser un elemento de mayor influencia sobre el vidente. Generalmente la fotografía publicitaria es presentada en forma que provoque o promueva una decisión.
La fotografía sirve como inspiración e influye en las ideas políticas y sociales de la gente. Por ellos alrededor de 1920 se empezó a utilizar como un componente más de la publicidad.
La creación publicitaria se vio apoyada por nuevos software y entró con fuerza la post producción, de hecho antiguamente las fotos "publicitarias" eran las llamadas de " arte final", ya que eran realizadas de una vez o retocadas con aerógrafo sobre la emulsión, trabajo de por sí para expertos. La fotografía también sigue las nuevas tendencias que impone la moda y el cine, el uso de lentes o tendencias de "color". Con la llegada de las cámaras digitales, se empieza a perder lo que en esencia es la foto profesional (formato medio, cámara técnica) tomas realizadas con película tradicional (negativo, diapositiva), aunque los grandes fotógrafos siempre usan formatos grandes, por la calidad final y si además son digitalizadas en scaner de alta resolución, los resultados son fabulosos.

La Fotogrametría


La fotogrametría es la disciplina encargada de calcular las dimensiones y posiciones de los objetos en el espacio, a partir de medidas realizadas sobre fotografías.
Como nos cuentan en Genciencia, según su etimología, la palabra fotogrametría significa la medida de lo escrito con luz. Tiene su lógica, ¿verdad?
Trabajando con una fotografía se puede obtener información bidimensional. En fotogrametría se trabaja con dos fotos en las que existe una zona común. Del proceso de cruzar la zona de solape se puede obtener visión estereoscópica (dos puntos de vista), esto es, información tridimensional.
La fotogrametría más común es la aérea, que es la representada en el gráfico.
Consiste en la utilización de fotogramas aéreos de eje vertical tomados desde un avión que sobrevuela la zona de estudio, recubriendo el territorio con fotogramas que se solapen tanto longitudinal como transversalmente.
Posteriormente, a partir de estos fotogramas y realizando una serie de procesos se pueden trazar mapas.
Las cámaras usadas se denominan cámaras métricas, que van montadas en los aviones y que funcionan de manera parecida a las convencionales, pero con una calibración muy exacta de sus parámetros ópticos, de los cuales el más importante es la distancia focal.

Ser Reportero Gráfico en Venezuela

“Ser reportero gráfico no es fácil. Va mucho más allá de componer un motivo y apretar un botón. El buen fotógrafo de prensa debe reunir una serie de cualidades tales como saber mirar, poseer tacto y simpatía al relacionarse con las demás personas; estudiar y estar informado y ser dueño de una mente despierta y ágil. Habilidad motriz, perseverancia, suerte, valor y espíritu de equipo también deberán formar parte de sus virtudes”. Así lo afirma el especialista venezolano Carlos Abreu (1989) en el artículo “El reportero gráfico: testigo ocular de la historia.”, publicado en el libro El estallido de febrero (pág.51).

Todas esas virtudes, sin embargo, no han alcanzado para dar prestigio a este especialista. En ese mismo artículo Abreu define al reportero gráfico como el más subestimado profesional de la comunicación social y comenta que ha sido considerado en los últimos cien años como un simple auxiliar del periodista-reportero, cuando en la praxis su oficio no pocas veces tiene iguales o mayores exigencias que el de éste. El menosprecio que rodea al ejercicio del reporterismo gráfico se manifiesta en el hecho de que la mayoría de los profesionales que nutren a la prensa venezolana no completaron sus estudios y llegaron al oficio sin haber practicado antes la fotografía sino que por azar o circunstancias aprendieron en un laboratorio y luego se pulieron en la calle.

“El periodismo, ya se ha apuntado, difícilmente se enseña, pero sí se aprende. Y no necesariamente en una escuela o facultad. Es útil, pero en absoluto imprescindible que así sea”, dirá Miguel Ángel Bastenier (2001) en las palabras introductorias de su libro Blanco Móvil, Curso de periodismo (pág.17). Parafraseando a Bastenier, bien cabe decir que la fotografía periodística difícilmente se enseña, pero sí se aprende. De hecho, poseer estudios universitarios de Comunicación Social no es requisito en Venezuela para ser aceptado en un periódico como reportero gráfico. En realidad no existe ninguna regulación al respecto. Sólo es cuestión de enterarse, a través de un conocido, que un diario está en búsqueda de un fotógrafo y presentarse a la entrevista. Incluso, el tan popular portafolio que usan los fotógrafos de muchos países para mostrar sus trabajos realizados o publicados a manera de curriculum, es aquí iniciativa de unos pocos.

Cuenta el periodista José Pulido (1992) del italiano Luigi Scotto, uno de los más importantes fotorreporteros del periodismo venezolano, que en 1947 apenas dos días después de haber llegado éste al país procedente de Nueva York, mientras se encontraba paseando por los alrededores de la Plaza Bolívar con su cámara Leica colgada al cuello, fue increpado por un desconocido: “¿Usted es fotógrafo?, en Últimas Noticias están buscando un fotógrafo”. Luigi respondió preguntando ¿qué era Últimas Noticias? Al saber de qué se trataba fue en busca del empleo y lo consiguió (pág.8).

Esto nos habla de la informalidad de este oficio en nuestro país, quizás su característica más resaltante. Pero esa informalidad no le quita relevancia al trabajo que estos profesionales realizan cotidianamente. Para la historia han quedado las gráficas del 14 de febrero de 1936, del 18 de octubre de 1945, del 23 de enero de 1958, de El Porteñazo de 1962, del 27 de febrero de 1989, del 4 de febrero de 1992, o las del golpe de Estado en Venezuela el 11 de abril de 2002 y los sucesos de esos días hasta el retorno del presidente Chávez en la madrugada del 14 de abril de 2002. De hecho, fue en este campo donde nuestro país obtuvo el primer y único premio Pulitzer de su historia, otorgado a Héctor Rondón por una de sus fotografías de El Porteñazo. Esta contradicción entre la trascendencia del trabajo fotográfico y la escasa formación de sus autores fue una característica del periodismo fotográfico venezolano del siglo XX.

Pero ¿qué es un reportero gráfico? La carrera como tal no existe, ni existe como especialización dentro de los estudios universitarios de Comunicación Social en el país. Su formación académica se remite apenas a una materia obligatoria dentro del pensum de estudios de dicha carrera en las distintas universidades donde se imparte esta profesión.

Sabemos que el reportero gráfico es en principio un fotógrafo, pues se dedica a tomar fotografías y vive de eso, sólo que además de fotógrafo, el reportero gráfico es, para algunos, también un periodista. De allí la confusión de nombres que rodea a la profesión: fotoperiodismo, reporterismo gráfico, periodismo fotográfico, fotografía de prensa. La mezcla de especialidades intrínseca al oficio hace difícil una definición.

Deteniendo el Tiempo en La Fotografía

El entorno, los pasos que llevan a nuestro destino, el llanto de la madre, el desprecio del padre, lo cotidiano del trabajo, lo aburrido de los diarios; todo, sin duda, es permitido siempre y cuando lo llevemos al sublime placer de complacer el ego de aquel que lo observa, pero sobre todo, de aquel que lo retrata.
¿En dónde está ahora la fotografía? En lo que recuerdo o lo que quiero recordar. La respuesta puede ser mentira, y pese a todo muestra honestidad.

Todo está en aquel que carga consigo su cámara fotográfica, ya sea en su celular, en su palm, o en el pequeño estuche que prende de una de las bolsas de la mochila o el cinturón, o quizás, en aquella que cuelga del cuello o del brazo del profesional.
Todo es relativo, todo depende del lente desde el que se percibe.

Somos un mundo de imágenes, de esperanza de no olvidar, de llevarnos todo lo que creemos bello o apreciamos como tal: la lluvia, el indígena a la puerta de catedral, el cielo enrojecido, el llanto del adiós, a la persona que amamos, a aquello que no queremos ni pretendemos olvidar.

La imagen esta ahí, en espera de que la tomemos, de que la apreciemos, y compartamos con aquel que está dispuesto a verla.
Hoy no todos quieren ser fotógrafos de galerías, diarios, o ser reconocidos. Hoy la fotografía se ha vuelto el objeto necesario para reír. La fotografía se ha convertido en el objeto contra el olvido, en un lenguaje universal, que todos (o la mayoría) puede palpar y entender.

Hoy, todo puede ser captado. La Fotografía es un lenguaje que la modernidad, esa que tanto anhela el hombre, nos regala. Pero hoy, como ayer, el momento crucial seguirá siendo ese clic en el que un suspiro guarda un instante para compartir y añorar. 

De la estética de la fotografía hacia una estética de la imagen.

El Autor hace una propuesta en pos del desarrollo de una estética de la imagen o estética general que, según él, debe estar soportada por estéticas regionales, siendo la de la fotografía una de ellas.

 Plantea como metodología la de aplicar a la obra el enfoque estético, que sería la síntesis de los enfoques sensible (relación sensible y existencial con el objeto) y teorético (reflexión crítica y conceptual). 

Al aplicar sus ideas a una estética de la fotografía concluye que debe estar basado en un enfoque teorético de la técnica, que es la condición de este arte, y en la práctica de esta técnica. Ello le lleva a estudiar varias relaciones: de lo real y lo "infotografiable"; la foto y la "fotograficidad" y, por último, la relación real/foto y el "a la vez".

Precursores de la fotografía

El retrato fotográfico corresponde a una fase particular de la evolución social: el ascenso de amplias capas de la sociedad hacia un mayor significado político y social, ya en tiempos de Luís XIV se había inventado un nuevo procedimiento para hacer retratos.

 Constituía una diversión recortar en papel de charol negro el perfil de los amigos. Este procedimiento dio origen a un oficio que muchas personas hábiles ejercieron en todas las fiestas de cierta importancia, desde los bailes cortesanos hasta las ferias populares. Recibió el nombre de Silhuette, inspirándose en el ministro de finanzas de esa época. La silueta es una forma abstracta de representación. El retrato-silueta no exige ningún estudio especial de dibujo, la invención de la silueta que, por su mismo procedimiento no podía originar ninguna industria de gran envergadura, provoco el nacimiento de una nueva técnica bajo el nombre de fisionotrazo.

 El fisionotrazo se basaba en el principio tan conocido del pantógrafo. Se trataba de un sistema de paralelogramo articulado susceptible de desplazarse por un plano horizontal. Si, en el retrato miniatura, el valor artístico y la personalidad del pintor desempeñaban una función importante, las mismas cualidades se reducían en el cortador de siluetas a una simple habilidad manual. El físionotrazo no tiene nada que ver con el descubrimiento técnico de la fotografía. Sin embargo, se les puede considerar como su precursor ideológico.

La fotografía bajo la monarquía de Julio 1830-1848

Tenderos, merceros, relojes, sombrereros, drogueros y toda clase de gente que no disponían en su mayor parte mas que de un pequeño capital y solo poseían una instrucción primaria suficiente para llevar su contabilidad, pequeños funcionarios en fin, tales fueron los elementos de esas capas de la burguesía media que encontraron en la fotografía el nuevo medio de auto representación de acuerdo a sus condiciones ideológicas y económicas.

No obstante, de igual forma que la moda arranca en su planteamiento de las capas anteriores de la sociedad, siendo adoptadas por ellas antes de bajar a las capas inferiores, la clase social dominante, la que tenia en sus manos el poder verdadero: industriales, propietarios de fabricas y banqueros, hombres de Estado, literatos y sabios y todos los que pertenecieran a los medios intelectuales de París poco a poco fue descendiendo a las capas mas profundas de la pequeña y mediana burguesía, a medida de que se aumentaba la importancia de esas funciones sociales.

La fe en la posibilidad del desarrollo intelectual y moral del ser humano es lo que define el espíritu liberal.

Tan pronto la fotografía fue el dominio publico, surgieron inventores que reclamaban el mérito de la invención, el nuevo invento había despertado la atención y el interés de todos los medios sociales, sin embargo su imperfección técnica los extraordinarios gastos que requería en sus principios solo lo hacían accesible de momento, al burguesía acomodada. Unos cuantos aficionados ricos y algunos sabios podían permitirse ese lujo.El interés del publico para la fotografía y la importancia económica que se reconoció desde un principio, favorecieron los esfuerzos tendentes a mejorar una técnica hasta el punto de que, se lograría una disminución en el precio de los aparatos y todos sus accesorios. En todos los países de Europa, la daguerrotipia tuvo un éxito considerable, pero fue sobre todo en Norteamérica donde causo furor y origino un comercio floreciente.

Fotografías :)

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